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El Storytelling: el arte de contar una historia
Volver 12 June 2015

Las buenas historias han de transmitir y provocar emociones. Percepciones que son recogidas por las personas y en las que esas narraciones seguro que provocan una respuesta. Actuarán y conectarán ante una historia según la fuerza y profundidad de la misma. ¿La historia de tu marca desencadena una emoción? ¿Inspira al usuario a “quedarse” con tu idea?

El Storytelling es la capacidad de contar una historia y, en marketing, es igual, es decir el arte o la técnica que consigue conectar con tu público. Al final no es más que conseguir “tocar” emocionalmente a través de una historia.

Hoy que la comunicación con el público es online; el storytelling se ha adaptado absolutamente al medio y llega igualmente al rincón emocional de las personas consiguiendo una estupenda relación de confianza y fidelidad.

Estamos asistiendo al boom del ‘storytelling’ visual. Ya muchas empresas recurren al marketing de contenidos para conseguir visibilidad y destacar del resto. No dejamos de visualizar vídeos, animaciones e infografías de lo más elaboradas para transmitirnos, mediante un diseño atractivo, mensajes clave sobre las marcas.

Y ahora que estamos en campaña de elecciones hay muchos ejemplos que contar porque en asesoría política hay mucho, pero que mucho “storytelling”. Se trata de presentar al personaje en cuestión de forma amena y despertando empatía. Detrás de la aparición de todos los políticos en los medios de comunicación hay mucho “storytelling”. Lo demostró en una de sus apariciones en El Hormiguero o Sálvame, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, dónde su historia pasaba por muchos elementos: camisa blanca desabotonada, mención constante a sus hijas y sus estudios en colegios públicos, su paso por el INEM y una “gran” frase que arrancó un estrepitoso aplauso entre la audiencia: “Me repatea cuando echas un currículum y no te responden, si te tienen que decir que no, por lo menos que te lo digan”.

Y es que detrás de estas apariciones y “productos” hay un discurso muy trabajado y grandes “storytellings” y por ello han apostado sus asesores en marketing y en comunicación: en contar historias que lleguen a los ciudadanos y, según comentan fuentes de su partido, “Pedro Sánchez apuesta por una nueva política de comunicación democrática y sin prejuicios, que conecta con el pulso de la calle, que va a dónde están los ciudadanos”.

Estemos donde estemos (política, productos, servicios, marcas personales, etc) una buena historia debe contar con varios elementos básicos para conseguir “dar en la diana" emocional.

  • Factor sorpresa: y no es fácil. sólo hay que conseguir que tanto el contenido como la forma consigan la conexión suficiente para lograr una buena historia que atraiga la atención de la audiencia.
  • En la sencillez está el gusto: si además consigues traer una historia ilustrativa y fácil de recordar llevarás medio camino recorrido. Los mensajes y textos recargados o excesivos y complicados no se retienen.
  • Emociona para bien o para mal: crucial conseguir vínculos emocionales producto-audiencia. Contar historias reales, muy humanas o implicando a empleados, consigue que la historia se perciba más próxima, creíble y objetiva. Cuanto más verdadera y honesta sea más se recordará.
  • La empatía permite construir relaciones armónicas: para lo que es muy importante adaptar la historia a la audiencia a la que va dirigida. No es lo mismo conseguir un vínculo emocional con jóvenes de 16 años que con abuelos con nietos de corta edad.


Es innegable. Las historias son poderosas y a lo largo de la historia han sido claves para el entretenimiento. Sólo es cuestión de ir adaptándolas a las circunstancias y tiempos de cada momento porque al final una historia es una historia y poco varía en sus ingredientes y estructura:

El personaje: tendremos que acertar con el actor principal. Habremos de buscar rasgos distintivos de nuestro protagonista y cuantos más datos aportemos mejor, más real y creíble.

La historia:l a narración carecerá de interés si no tenemos una buena historia que contar por muchos “Georges Clooneys”que tengamos. Como ya hemos explicado ha de ser una historia emotiva que empatice, que les importe lo que les ocurra y sobre todo, que les invite a seguir leyendo, mirando o escuchando.

El escenario: el espacio donde emplazar la acción, un momento, un lugar, reales o inventados, que den realidad a nuestro relato. Cuidar los detalles, olores, sabores, texturas, sonido a través de descripciones o imágenes; crearemos situaciones en las que nuestros personajes desarrollarán la trama. Intentar elegir términos que enriquezcan la narración pero con sencillez, las elección de las palabras crearán la atmósfera de nuestra historia.



Para que una marca elabore su propio Storytelling debe de utilizar como mínimo esta serie de aspectos a tener en cuenta:

  • La trama que “enganche” y emocione.
  • Los elementos o valores de tu marca que te distingan del resto.
  • Dejar un mensaje siempre positivo
  • Un lenguaje llano y sencillo basado en emociones

Storytelling es un recurso que nos ayuda a comunicar más y mejor. Y está más que demostrado que sustituir argumentos, exposiciones y enumeraciones por historias emotivas aumenta la atención y predispone a la acción.

Cómo dice la canción: "cuéntame un cuento y verás que contento". No nos cabe ninguna duda.