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Las últimas novedades sobre Social Shared Corporate

Todo lo que no es una Red Social Empresarial
Volver 26 June 2015

Las empresas en España siguen implantando redes sociales empresariales en sus estructuras con mucho éxito. En muy poco tiempo tanto los directivos como los trabajadores y profesionales son capaces de apreciar los grandes beneficios que les aportan día a día en el desarrollo de sus tareas o proyectos.

Estas plataformas corporativas están diseñadas de tal forma que su implantación y uso resulta muy fácil y rápido a la hora de iniciar su utilización a través de todas las funcionalidades que incorporan. Los periodos de adaptación de las empresas son muy cortos y no suponen para las compañías que se ralentice en ningún modo el transcurso de la actividad empresarial. En el caso de Social Shared Corporate, este periodo formativo se encuentra perfectamente estructurado a través de completos manuales y videotutoriales diseñados de forma muy práctica y directa, así como nuestro propio personal preparado para que este periodo sea lo más rápido y efectivo posible.

Dentro de este espacio de tiempo en el que se produce la implantación de la herramienta tenemos que estar preparados para también “desmontar” los distintos mitos y equívocos que muchas veces existen alrededor de las redes sociales empresariales.

En este post queríamos precisamente explicar los malentendidos que en ocasiones nos hemos encontramos como empresa experta en la construcción de redes sociales corporativas o empresariales.

¡Empecemos!

No es Facebook

Y este es uno de los principales equívocos con los que nos enfrentamos a menudo entre las empresas. A la hora de explicar las bondades de las redes sociales corporativas, algunos jefes de departamentos no terminan de ubicar o diferenciar el uso público de las mismas. Tenemos a Facebook de lleno en nuestras vidas y es la referencia más directa que tienen estos profesionales. Y, con el ánimo muchas veces de simplificar o justificar la ignorancia y el “temor” que produce lo que no controlamos o conocemos, ciertos empleados o cargos asocian las redes sociales empresariales al Facebook de la empresa. Y Facebook no es precisamente la plataforma adecuada para compartir conocimiento o realizar un trabajo colaborativo que optimice los recursos de la empresa.

Y es que los conceptos tienen que quedar muy claros: una red social corporativa o empresarial se apoya en una utilización correcta de la misma basada en un periodo de formación y adaptación mínimo para cada uno de los usuarios. Periodo que, como decimos, sueles ser muy rápido por el carácter práctico y sencillo en el manejo de estas herramientas.

El trabajo del community manager o de la persona que va a ofrecer esta instrucción, es crucial para corregir este tipo de conductas. Como en la vida real de un entorno laboral existen grupos de trabajadores con afinidades o cosas en común que generan espacios de “entretenimiento” u ocio dentro del entorno laboral en el que siempre se producen encuentros fuera del mismo. Y estos comportamientos son generales, normales y sanos en cualquier espacio laboral. Se crean lugares para las conversaciones entre personas que comparten intereses y aficiones.

Y en las redes sociales empresariales también hay lugar para pequeños espacios de entretenimiento pero que se alejan del manejo y uso de una red social generalista como puedes ser Facebook. En estas plataformas has de asomarte y has de hacer un uso de ellas con una mente abierta e innovadora que te permita entender la rentabilidad laboral que vas a obtener con tus directivos, compañeros, proveedores e incluso clientes.

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No es Twitter**

En redes como Social Shared Corporate se pueden utilizar hashtags, almohadillas o dos puntos. De hecho, es una práctica recomendada etiquetar el conocimiento para facilitar la labor de búsqueda de información.

En Social Shared se utilizan de la siguiente forma:

@ Se utiliza la arroba cuando quieres llamar la atención de un usuario concreto

Ejemplo: @jose.fernandez

Se utiliza la almohadilla cuando quieres hacer mención a un proyecto en concreto.

Ejemplo: #manual de usuario.

: Se utilizan los dos puntos cuando quieres mencionar una tarea.

Ejemplo: :informe de ventas.

En este sentido, no es difícil encontrar usuarios en estas plataformas con usos heredados de Twitter en el sentido que en ocasiones se trata de condensar información en un texto mínimo de caracteres en perjuicio de los grupos de trabajo y compañeros que podrían sacar el máximo partido la información sin límite de espacio. Este efecto “timeline” se puede apreciar sobre todo en empresas grandes donde existen cientos de empleados y que en ocasiones bombardean con información irrelevantes los muros de ciertos proyectos o departamentos. Al final conseguiremos “intoxicar” y que no se preste atención a nada dejando pasar información relevante para algunos profexionales.

No es Whatsapp

Este es otro aspecto que debemos dejar muy claro en el uso de las redes sociales empresariales. No son un chat en el que se pueda charlar por charlar e incluso intercambiar conversaciones frívolas para conocer gente.

Esclarecer cuál es la utilización que se espera de la herramienta en las acciones de comunicación, debe ser parte de los recordatorios y manuales de la red.

No es un blog

Y de un extremo (Twitter) no debemos caer en el otro (blog). Es decir ni escribir en clave, ni convertir una actualización en un post. El muro, las tareas, proyectos, eventos, etc., de una red social corporativa cuentan con la posibilidad de adjuntar enlaces, documentos, materiales, trabajar en línea…como para no tener que “lucirte” en largas y tediosas publicaciones que nos hagan perder tiempo. Optimizar el tiempo es precisamente una de las principales ventajas y características de las funcionalidades de las redes, por lo tanto se trata de ir al grano, conseguir respuestas rápidas y efectivas apoyadas con enlaces, imágenes, vídeos o cualquier soporte que consiga un buen impacto. Redactar interminables actualizaciones no nos lleva a nada.

No es Linkedin

Está bien y es más que recomendable utilizar la red social interna para compartir contenido externo relevante e interesante. El problema surge cuando se utiliza únicamente para eso, para que se te “vea”. Y para que un grupo funcione es crucial que se compartan cosas sobre las que realmente se está trabajando, nos referimos a la presentación de cualquier proyecto, los resultados de una visita y los puntos de mejora, una idea concreta que se te ha ocurrido sobre algo que se puede mejorar, etc, etc. Es evidente que una red social empresarial sirve como canal directo para mantener relaciones de networking muy interesantes y productivas para la consecución de nuestros proyectos profesionales. Pero la labor principal es aportar, aprender, optimizar, ahorrar tiempo y tantas otras cosas de las que tanto hemos hablado.

Una red social empresarial ha modificar estos comportamientos de “postureo”, “lucimiento” o “exhibición”. Para estas conductas ya contamos con otro tipo de plataformas absolutamente idóneas para ello.

Agradecerás profesionalmente aprovechar la utilización de una red corporativa de forma correcta. No te puedes imaginar lo que puedes llegar a aprender de realizar un trabajo colaborativo sin perder el tiempo en acciones sobre las que disponemos otros canales muy apropiados en los que interactuar.

¡Saca provecho a tu red social empresarial!

Gracias a Pixabay.com por las imágenes.