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La falta de comunicación en las empresas: ¿hay alguien ahí?
Volver 27 February 2018

Cómo decía aquel cuando no se sentía escuchado o su interlocutor no estaba por la labor de hacer mucho caso, “al viento le digo…”.

Las palabras se las lleva el viento cuando no hay una buena comunicación, cuando no existe una reciprocidad comunicativa o cuando las palabras se quedan en un lado y no rebotan. Al viento le digo… por si te llega algo no nos sirve.

Y como en cualquier relación (afectiva, laboral, amistosa, familiar, etc) que se precie, la mala comunicación entre sus integrantes afecta y mucho… y nada influye más en su moral que las palabras no lleguen.

En las empresas ocurre tal cual. En muchísimas ocasiones las palabras se las lleva el viento y la realidad es que existe un gran porcentaje de empresas que sufren la falta de diálogo. Esta mala comunicación es evidente que puede llegar a convertirse en un problema realmente grave para cualquier tipo de corporación.

Os recomendamos que toméis nota de las consecuencias que provoca la falta de una comunicación correcta dentro de un equipo de trabajo.

  1. Frustración y falta de motivación: imagínate como trabajador que no pueda existir un entendimiento con el equipo por falta de comunicación con el líder. Nunca está, lo poco que aparece es rápido y estresado, despacha los asuntos de una forma veloz, etc. Esto, evidentemente, provoca desmotivación, frustración, resentimiento y malos entendidos que se trasladan sin lugar a dudas al equipo y proyecto que tengamos entre manos.

  2. Falta de entusiasmo: la falta de motivación desencadena, como es natural, una disminución en el rendimiento del trabajo. Los trabajadores van como “zoombies” entre órdenes no entendidas, decisiones nada claras y reuniones imprecisas. El equipo decae. Baja la ilusión, la productividad y, por lo tanto, el entusiasmo. El trabajador no se ubica y su talento se dispersa.

  3. Ambiente corrosivo: la sensación del “qué hago yo aquí” es muy frecuente entre los trabajadores que no saben dónde están ni a dónde van. No hay nada peor que el deambular en tu entorno laboral sintiéndote incomprendido, no escuchado o ignorado. La confusión que provoca esta falta de comunicación o entendimiento es corrosiva para la autoestima del trabajador. Las dudas emergen en una falta de confianza que afecta negativamente en su trabajo. ¿Lo querrá así?, ¿Lo estoy haciendo bien?...

  4. Improductividad: en este entorno impreciso la calidad del trabajo disminuye considerablemente. Existen unos objetivos, unos clientes, unas ventas y unas metas que no se cumplen o que no se consiguen adecuadamente. Esta falta de comunicación en las empresas no puede nada mas que acarrear un trabajo mal hecho y la falta de productividad.

  5. Excesiva rotación en las empresas: es otra de las consecuencias que conlleva la insatisfacción comunicativa y por lo tanto laboral. Con la crisis, esta movilidad ha cambiado rotundamente por la falta de oportunidades en el mercado laboral aunque no evita la inquietud del empleado por buscar nuevas perspectivas en las que sentirse más cómodo. El trabajador no se siente valorado, ni sus capacidades tampoco.

Conclusión: que las palabras se las lleve el viento es lo más ineficaz para una empresa. Una comunicación inadecuada, unas directrices mal enfocadas y la inaccesibilidad al diálogo, puede llevar a una empresa al fracaso absoluto. Las palabras, las ideas, las conversaciones laborales han de ser bidireccionales, recíprocas y bien atendidas por todas las partes.